Consejos para una alimentación saludable en épocas de altas temperaturas
Debido a las múltiples consultas que se reciben acerca de qué alimentos se debe priorizar durante la temporada de verano en las dietas de adultos, embarazadas y niños, la jefa del servicio de Nutrición y Dietoterapia del Hospital Eva Perón, licenciada Laura Carro, brindó recomendaciones para el cuidado de la salud alimenticia.
La licenciada en nutrición Laura Carro ponderó en primer lugar la hidratación: “Tomar por lo menos dos litros de agua segura por día es fundamental. De igual forma se debe comer saludable, variado, equilibrado, enfocándonos en verduras y frutas frescas, preparaciones simples, en porciones pequeñas y no tan calóricas, lo cual nos permitirá comer varias veces al día, siempre cuidando la alimentación”.
Siguiendo esta línea la profesional resaltó que el nutricionista al momento de la consulta tiene la responsabilidad de adaptar cada plato y cada dieta al paciente, teniendo en cuenta la situación socioeconómica y los gustos, entre otros factores, de manera que se personalice la recomendación: “De igual forma, más allá de lo que es la alimentación, la actividad física como necesario complemento es un enfoque importante, siempre que se realice dentro de los horarios que son recomendados, a la mañana temprano o a últimas horas del día, para evitar exponerse al sol en los horarios pico -entre las 11 y las 17 horas- que puede provocar deshidratación o golpes de calor”.
En el caso de las embarazadas también se debe tener un especial cuidado, no se trata de “comer el doble” como se creía erróneamente en algún momento, sino que es propicio analizar el requerimiento calórico de cada paciente, su peso, en qué semana de gestación se encuentra, siempre enfocados en una alimentación saludable y equilibrada: “Se tiene en cuenta también las patologías, hay muchas embarazadas que pueden ser diabéticas, entonces la alimentación cambia. Lo ideal es recomendar al paciente llevar un horario, tener un orden, no se recomienda comer a última hora de la noche e inmediatamente dormirnos, porque no hacemos una digestión adecuada”.
El servicio de Nutrición abarca diferentes áreas dentro del hospital, desde internación, consultorio externo y cocina: “Desde el área de internación nos enfocamos mucho en la recuperación nutricional del paciente, se trabaja siempre de manera integral con el equipo de salud, adaptando la dieta, viendo los requerimientos calóricos de los pacientes, nuestro objetivo siempre va a ser mejorar la calidad de vida dentro del tiempo de internación del paciente y una vez que el paciente se va de alta, también hacemos un seguimiento a través de consultorio externo, donde se ofrece una educación alimentaria y se ve que haya adherencia al tratamiento”.
Dentro de la injerencia del servicio en el área de cocina, se realiza la planificación de menú, tanto para pacientes como para el personal, con el objetivo de cubrir todos los requerimientos, a través de un control que se realiza por parte del equipo de técnicos de nutrición que supervisa la calidad del producto que ingresa, la producción, manipulación y cocción, hasta que el alimento sale.
Por su parte la licenciada en nutrición del Servicio de Alimentación, María Laura Paz, comentó que actualmente se desempeña en el servicio de Neonatología, donde realiza consultorio y seguimiento de prematuros de muy bajo peso: “La recomendación para el recién nacido con prematurez y en los primeros tres meses de vida, es ante todo la alimentación con leche materna exclusiva, por lo que la mamá ante todo debe alimentarse e hidratarse muy bien, debe hacerse análisis de sangre, chequear si le falta hierro, ácido fólico, y suplementarse en caso de que sea necesario, para que al bebé no le falten estos aportes a través de su alimentación, que debe ofrecerse idealmente a libre demanda o cada tres horas”.
“Lo que les indico a las mamás es que, a medida que el bebé sube de peso, deben tener en cuenta que su requerimiento sube también, así que deben multiplicar el peso por 30, y esa es la cantidad de volumen que le tienen que dar de leche por toma al bebé. Una medida adecuada de leche de cualquier marca en 30 centímetros cúbicos de agua es la fórmula para que esté balanceado el alimento y no genere ni diarreas ni desnutrición”, refirió Paz, a la vez que advirtió en verano es esencial cuidar los alimentos de los niños que ya comen sólido, con un correcto lavado, sanitización en el caso de las verduras y frutas y cocción.
Finalmente, la profesional recomendó el cuidado de usar diferentes tablas y cuchillos para diferentes alimentos crudos y cocidos, lo cual permite evitar la contaminación cruzada de los alimentos: “Hasta los cinco años los niños no deben consumir carne molida, porque es muy dificultosa la cocción segura y hay riesgo de contraer síndrome urémico. Y alimentos como brócoli, espinaca, coles, cebolla, ajo, no son recomendables antes del año tampoco, porque generan gases e incomodidad y molestias intestinales”.




