Inicio » Noticias » Qué síntomas observar tras un golpe en la cabeza en niños

Qué síntomas observar tras un golpe en la cabeza en niños

Vómitos, cambios en el comportamiento o pérdida de conciencia son algunas de las señales que requieren atención médica tras un golpe en la cabeza.

La médica pediatra, doctora Florencia Arias, integrante de la Dirección General de Gestión Sanitaria, brindó recomendaciones para madres, padres y cuidadores sobre cómo actuar cuando un niño sufre un golpe en la cabeza, una situación frecuente en las guardias pediátricas.

Según explicó la especialista, no todos los golpes requieren una consulta médica inmediata, aunque es fundamental observar ciertos signos de alerta que pueden indicar una lesión más importante.

Arias señaló que, en muchos casos, los niños pueden ser controlados en el hogar si el golpe fue leve y no aparecen síntomas preocupantes. Por ejemplo, cuando el impacto ocurre en la zona frontal o posterior de la cabeza, donde el hueso es más grande y ofrece mayor protección.

Sin embargo, aclaró que hay áreas más sensibles, como la región conocida como “la vincha”, que incluye los huesos parietales y temporales, que son más finos y por lo tanto más vulnerables.

Además del lugar del golpe, también es importante evaluar cómo ocurrió el accidente ya que los golpes producidos desde la altura del propio niño o cuando está sentado suelen ser menos graves. En cambio, los impactos desde una altura mayor o provocados por la caída de un objeto pesado como una piedra, un ladrillo o una botella, pueden implicar mayor riesgo y requieren atención médica.

“Existen señales claras que deben motivar una consulta inmediata, como ser: vómitos después del golpe; pérdida de conciencia o desmayo; dificultad para respirar; problemas para mover un brazo o una pierna; cambios en el comportamiento o conversaciones incoherentes; somnolencia excesiva o estado de letargo; irritabilidad intensa en niños pequeños o llanto inconsolable; heridas o cortes o sangrado en la cabeza”, detalló.

También recomendó prestar atención al tamaño del “chichón” o cefalohematoma, ya que puede ser un indicador de la fuerza del impacto. Arias también aclaró una de las dudas más comunes entre las familias es si se debe o no dejar dormir al niño después de un golpe en la cabeza.

“La recomendación no es prohibir que duerma, sino controlar su estado de conciencia”, explicó. Para ello, se puede tocar o acariciar suavemente al niño mientras duerme para comprobar que responde con algún movimiento. Si reacciona de forma normal, no hay motivo de alarma.

En cambio, si no responde al estímulo o parece demasiado dormido, se debe buscar atención médica. La especialista también aconsejó evitar despertarlo bruscamente, ya que esto puede provocarle dolor de cabeza o irritabilidad, lo que muchas veces preocupa innecesariamente a los padres.

Finalmente, Arias destacó que los golpes en la cabeza son una de las consultas más habituales en pediatría, por lo que contar con información clara ayuda a las familias a tomar decisiones más tranquilas y seguras sobre cuándo acudir a una guardia médica y cuándo es posible observar al niño en el hogar.