Día Mundial del Cáncer de Cuello Uterino: prevenir salva vidas
El Ministerio de Salud Pública de Tucumán refuerza la importancia de la prevención, la vacunación y los controles periódicos, en línea con las políticas sanitarias impulsadas en la provincia y gracias al apoyo del gobernador Osvaldo Jaldo y a las directrices del ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruíz, con el objetivo de evitar una enfermedad que puede detectarse a tiempo
En relación con la importancia de la fecha, la referente del programa provincial de prevención brindó detalles sobre el impacto de esta enfermedad. En este sentido, la doctora Italia Vega, referente del programa de prevención de cáncer de cuello uterino de la provincia, explicó: “El cáncer de cuello uterino es uno de los más comunes, le sigue en frecuencia al cáncer de mama en la mujer. Cada año en nuestro país se diagnostican más de 5.000 casos nuevos y fallecen por esta patología alrededor de 2.000 mujeres por año”.
Respecto a la relevancia de la prevención, la especialista remarcó la necesidad de actuar a tiempo y señaló que esta fecha pone en valor las acciones para prevenir una enfermedad prevenible.
En cuanto a las causas, la profesional explicó el origen del cáncer y su vínculo con infecciones virales. En esa línea, Vega detalló: “En la mayoría de los casos está vinculada a la infección por el virus del papiloma humano (HPV), que se adquiere por contacto sexual. Entonces, todo lo que tiene que ver con la prevención está vinculado a la detección precoz de estas infecciones y a evitar el contagio”.
Sobre las herramientas disponibles, la referente destacó la vacunación, señalando que es gratuita y obligatoria para niños y niñas desde los 11 años y que está disponible en todos los centros asistenciales de la provincia. Además, enfatizó la importancia del diagnóstico temprano, indicando que las mujeres deben realizar controles a partir del tercer año de iniciada la actividad sexual y que el Papanicolau es un estudio sencillo que permite detectar alteraciones en las células del cuello uterino.
Acerca de la evolución de la enfermedad, la profesional subrayó que existen herramientas para evitar su desarrollo. En este sentido, Vega afirmó: “Es un cáncer de evolución lenta, que puede tardar más de 10 años desde la infección por HPV en desarrollarse, y con estudios como el Papanicolau, la colposcopía y tratamientos ambulatorios se puede prevenir su aparición”.
En cuanto a la red de atención en el sistema público, se detallaron los espacios destinados a la atención integral. Sobre ello, la doctora informó: “Existen 18 nodos, que son los nodos rosas, donde se realizan no solamente el Papanicolau, sino también, si existiese alguna alteración, la colposcopía, la biopsia diagnóstica y, en algunos casos, tratamientos ambulatorios”.
Finalmente, la especialista hizo hincapié en la importancia de los controles periódicos, incluso sin síntomas, al señalar que las infecciones por HPV no suelen manifestarse clínicamente, por lo que es fundamental realizarlos de manera anual para lograr un diagnóstico precoz y prevenir el cáncer de cuello de útero.
