El avance de las adicciones digitales y la necesidad de un abordaje integral
El especialista en adicciones Juan Zelaya Conti alertó sobre el avance de desafíos virales, apuestas online y uso excesivo del celular, y destacó la importancia del acompañamiento familiar y la consulta oportuna.
El doctor Juan Zelaya Conti, director de la Dirección de Abordaje Integral de las Adicciones, se refirió a las conductas de riesgo que afectan a niños, adolescentes y adultos, y remarcó la necesidad de un abordaje integral desde la familia, la escuela y el sistema de salud.
“El error es enfocarse solo en los jóvenes, cuando en realidad estos trastornos atraviesan a todas las edades, desde niños hasta adultos mayores”, explicó. En ese sentido, advirtió sobre el crecimiento de conductas adictivas vinculadas al uso del celular, videojuegos, apuestas online y consumo problemático de medicamentos.
Respecto a los adolescentes, señaló que se trata de una etapa compleja, marcada por cambios, inseguridades y búsqueda de identidad. “La adolescencia es un duelo, se deja la infancia para entrar en la adultez. Por eso el acompañamiento familiar es fundamental”, sostuvo.
El especialista hizo hincapié en los riesgos de los llamados desafíos virales y contenidos de redes sociales, que muchas veces implican prácticas peligrosas. “Hay retos que ponen en riesgo la vida, como dejar de respirar o consumir más medicación de la indicada. Esto es gravísimo y se suma a una cultura de automedicación muy instalada”, alertó.
En este contexto, destacó el rol del ejemplo dentro del hogar. “El adolescente aprende por imitación. Si ve que ante cualquier malestar los adultos recurren a medicamentos, va a repetir esa conducta”, afirmó.
Zelaya Conti subrayó además la importancia de generar espacios de diálogo cotidiano. “Compartir momentos, como una comida en familia, preguntar cómo están, interesarse por la escuela, sus vínculos, sus preocupaciones. Hoy muchos jóvenes se sienten solos y buscan respuestas en sus pares o en la tecnología”, explicó.
Sobre el rol de la escuela, valoró la importancia del vínculo docente-alumno como transmisor de valores y contención, y advirtió sobre el uso excesivo de pantallas en edades tempranas. Además, detalló cuáles son las señales de alerta que indican la necesidad de consultar a un profesional: “Cuando el joven se aísla, pierde vínculos, deja actividades que disfrutaba, presenta trastornos del sueño o cambios en la alimentación, es momento de pedir ayuda”.
En ese sentido, concluyó que la detección temprana y el acompañamiento son claves para prevenir situaciones más graves y promover el bienestar integral de los jóvenes.
