Un día de alegría y esperanza en el Hospital del Niño Jesús
El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, visitó el efector y compartió una jornada especial con los chicos y sus familias. Hubo entrega de regalos, recorridas por distintos servicios y momentos de encuentro que reafirmaron el valor de una salud pública cercana, humana y empática.
El Hospital del Niño Jesús se vistió de fiesta para celebrar el día de los más pequeños. En una jornada cargada de emoción, el ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, recorrió distintas áreas del establecimiento, compartió con los niños internados y sus familias y acompañó la tradicional entrega de regalos que cada año busca llevar alegría a quienes atraviesan un momento de internación.
Durante la visita, el ministro recorrió las salas de internación, terapias intermedias, terapia intensiva, la unidad de cardiología y los quirófanos. En cada espacio, conversó con las familias y con los equipos de salud, destacando no solo la capacidad técnica del sistema sanitario, sino también el compromiso humano de quienes trabajan diariamente al cuidado de los niños. “En cada cara de cada niño, en cada cara de las madres, vimos primero alegría y agradecimiento. Eso habla de la excelencia que tiene nuestro hospital de niños, pero también de la calidad humana de nuestro personal”, expresó Medina Ruiz.
El ministro destacó que esta iniciativa se replica en los hospitales de toda la provincia donde hay niños internados, con la entrega de juguetes, golosinas y visitas destinadas a acompañar a las familias. “Hemos visto rostros emocionados de nuestras enfermeras, de nuestros médicos y de todo nuestro personal. Hay rostros de alegría y de agradecimiento, tanto de los pacientes y sus familias como de nuestros trabajadores. Eso a nosotros nos llena de orgullo”, sostuvo.
En este sentido, remarcó que la cercanía con la comunidad constituye una prioridad de la gestión del gobernador, contador Osvaldo Jaldo. “Estar cerca de la comunidad quiere decir atender a los pacientes independientemente de dónde vivan, pero también significa tener esta cercanía humana, amable, empática, estar al lado de cada uno de los que necesitan una atención de salud y también de los que sufren”, afirmó.
Por su parte, la directora del Hospital del Niño Jesús, doctora Inés Gramajo, destacó el compromiso de todo el personal para transformar el establecimiento en un espacio de celebración. “Nuestro hospital se viste de fiesta y se nota en cada rincón el trabajo de nuestras enfermeras, del equipo de salud, de maestranza y de todos los que trabajan para poner al hospital como un verdadero día del niño”, señaló.
Gramajo remarcó que estas fechas permiten fortalecer el acompañamiento integral de los pacientes pediátricos y sus familias. “Esto muestra la empatía de nuestro personal, el estar presente. Son dos fechas emblemáticas, el Día del Niño y Navidad, y en esos días trabajamos todos, como siempre, pero buscando también darles una alegría a nuestros niños”, explicó.
La directora valoró además las distintas visitas que durante el año reciben los pacientes, entre ellas las de instituciones deportivas y personalidades que se acercan para compartir con ellos. En este marco, agradeció especialmente el acompañamiento del ministro Medina Ruiz y destacó el crecimiento permanente del establecimiento. “Estamos con una salud pública tan presente, a la vanguardia, con un hospital altamente complejo, siempre caminando hacia adelante, inaugurando nuevas obras, nuevas infraestructuras y asumiendo nuevos desafíos para darle solución a toda la población pediátrica de Tucumán, como nos pide el gobernador”, afirmó.
El valor de un gesto
Para las familias, la jornada tuvo un significado que fue mucho más allá de la entrega de un regalo. La presencia de las autoridades y del personal de salud permitió generar un momento de distensión y alegría en medio de situaciones que muchas veces resultan difíciles.
Johana, mamá de Elías, uno de los pequeños internados, agradeció especialmente la iniciativa. “Estoy muy contenta porque lo que hacen ustedes es por los niños. A él le levanta muchísimo el ánimo porque veo a los chicos contentos y felices”, expresó.
La mamá contó que espera poder regresar pronto a casa junto a su hijo y sus otros niños, y transmitió un mensaje de fortaleza para las demás familias que atraviesan una internación pediátrica: “Deben tener fuerza, porque los niños tienen que ver que su mamá tiene mucha fuerza”.
También Alejandra, mamá de Elías Maróstica, un niño con distrofia muscular, destacó la atención recibida en el hospital y el gesto de acompañamiento durante esta fecha especial. “Estamos muy agradecidos por la atención y por tener este gesto tan hermoso con los chicos. Más allá de la atención médica, esto es importante para el ánimo de ellos. Se ve la ilusión de cada chico”, expresó.
La mamá valoró especialmente que, en un lugar donde los niños no desean estar, estos momentos permitan recuperar por un instante la alegría propia de la infancia. “Con esto ellos recuperan esa felicidad”, sostuvo.
La jornada dejó así una imagen que sintetiza el sentido más profundo de la salud pública: médicos, enfermeros, trabajadores, niños y familias compartiendo un momento de encuentro y afecto. “Uno ve incluso a aquellos chicos que están graves, a sus padres al lado, agradeciendo la atención. Hemos tenido toda la mañana gestos de alegría y de agradecimiento”, expresó Medina Ruiz, visiblemente emocionado.
El Día del Niño encontró al hospital haciendo lo que realiza cada día: cuidar. Pero esta vez, además de tratamientos, diagnósticos y procedimientos, hubo juguetes, sonrisas, abrazos y palabras de aliento. Porque acompañar también es parte de sanar, y porque detrás de cada paciente pediátrico hay una familia que necesita sentir que no está sola.

































