Salud Mental promueve una comunicación responsable para fortalecer la prevención del suicidio
Profesionales de Salud Mental destacaron el rol de los medios en la prevención y propusieron fortalecer el trabajo conjunto con periodistas para brindar información responsable, preservar la confidencialidad y facilitar el acceso a la ayuda.
Desde la cartera Sanitaria a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, se impulsa el abordaje integral e intersectorial de las conductas de riesgo, es por ello que en la jornada de hoy se trabajó junto a comunicadores para avanzar en una guía provincial que establezca recomendaciones para el tratamiento periodístico de temas vinculados con salud mental y suicidio.
En el marco de las acciones de prevención y abordaje de las conductas de riesgo, profesionales de la Dirección de Salud Mental y Adicciones llevaron adelante un taller orientado a promover una comunicación responsable sobre salud mental y suicidio, con la participación de comunicadores y trabajadores de los medios. Estuvieron presentes el Ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz y el subsecretario, doctor Marcelo Montoya.
La actividad contó con la participación de la directora de Salud Mental, doctora Mónica González; la licenciada Irma Thomas, del Programa de Prevención y Abordaje de Conductas de Riesgo; la licenciada Lucila Ale, psicóloga y referente del Programa de Prevención y Abordaje Suicida; y la trabajadora social Emilse Sandoval.
Durante el encuentro, la licenciada Irma Thomas destacó la necesidad de cambiar la manera en que se aborda la problemática del suicidio, poniendo el foco especialmente en los factores protectores y en el fortalecimiento de los vínculos sociales.
“En estos tiempos es muy necesario comenzar a abordar la problemática del suicidio con un cambio de narrativa”, señaló Thomas, al explicar que la propuesta apunta a fortalecer los lazos familiares, escolares y de amistad como espacios de acompañamiento y contención para las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento.
La profesional remarcó que la prevención no puede quedar exclusivamente en manos del sistema sanitario, debido al carácter multifactorial de la problemática. En este sentido, sostuvo que resulta fundamental un trabajo multisectorial e intersectorial, que involucre al Ministerio de Salud y también a áreas como Educación, Seguridad y el Ministerio del Interior, además de toda la comunidad.
Otro de los aspectos abordados durante la jornada fue el impacto del uso de las tecnologías y los dispositivos digitales, particularmente durante las primeras etapas de la vida.
Thomas adelantó que se trabaja en una próxima capacitación destinada a promover el uso responsable y racional de las tecnologías, con especial énfasis en el rol de los adultos en el acompañamiento de niños y adolescentes.
“Estamos trabajando con nuestra directora y el ministro acerca de una capacitación del uso responsable y cómo los adultos deben ir conduciendo a los menores en el uso de la tecnología”, explicó.
La profesional señaló además que existen investigaciones que analizan la relación entre el uso temprano de dispositivos digitales y diferentes problemáticas vinculadas a la salud mental, entre ellas el incremento de los trastornos de ansiedad, por lo que consideró necesario profundizar el abordaje preventivo y promover hábitos saludables en el uso de estas herramientas.
Uno de los principales objetivos del taller fue generar un espacio de diálogo entre los profesionales de salud mental y los comunicadores para avanzar hacia una guía provincial de recomendaciones para el tratamiento de noticias relacionadas con salud mental y suicidio.
Por su parte, la licenciada Lucila Ale, integrante del Programa de Prevención y Abordaje Suicida, destacó la importancia de que los medios de comunicación se conviertan en aliados estratégicos de las políticas de prevención y propuso avanzar en la construcción de una guía provincial para el tratamiento responsable de las noticias vinculadas con salud mental.
“La idea es poder hacer una comunicación responsable y que los medios sean aliados al Ministerio de Salud y poder trabajar de manera conjunta”, explicó Ale, quien señaló que existen recomendaciones a nivel nacional e internacional que pueden servir como referencia para la elaboración de una herramienta propia para Tucumán.
En este sentido, sostuvo que el taller representa el inicio de un proceso de construcción conjunta entre comunicadores, la Dirección de Salud Mental y el Ministerio de Salud, con el objetivo de establecer pautas que permitan abordar estas temáticas desde una perspectiva de prevención y cuidado.
“Cuando uno comunica tenemos que saber que del otro lado alguien está escuchando, alguien nos está viendo o alguien está leyendo, y no sabemos qué le está pasando a esa otra persona”, remarcó.
Ale también puso el foco en la importancia de que las noticias sobre suicidio y salud mental incluyan información que permita acceder a ayuda profesional. En este sentido, consideró fundamental aprovechar el alcance de los medios para difundir los recursos disponibles, como las guardias de salud mental, los espacios de atención psicológica y las líneas telefónicas gratuitas.
La profesional mencionó la línea 135, destinada a situaciones de crisis agudas y emergencias en salud mental, y el 0800-122-1555, disponible para personas que necesitan hablar con un profesional, aunque no se encuentren ante una situación de emergencia. Según explicó, ambos servicios son gratuitos y cuentan con atención las 24 horas.
Otro de los aspectos señalados por Ale fue la necesidad de mejorar algunas prácticas periodísticas al momento de informar sobre casos relacionados con el suicidio. En este sentido, planteó la posibilidad de conformar un comité permanente de consulta, al que los comunicadores puedan recurrir cuando necesiten orientación sobre cómo abordar una situación determinada y qué estrategias utilizar para realizar una cobertura responsable.
Entre las recomendaciones, destacó especialmente la necesidad de preservar la confidencialidad de las personas involucradas y evitar la difusión de datos que puedan vulnerar su intimidad. “Muchas veces se da mucha información acerca del nombre, el domicilio donde vive o los lugares donde realizan los métodos, y eso no es recomendable”, advirtió.
Desde esta perspectiva, la propuesta busca que la comunicación de casos de suicidio no se limite a informar sobre el hecho, sino que contribuya a prevenir, orientar y acercar a la comunidad a los recursos de ayuda disponibles, evitando al mismo tiempo contenidos que puedan afectar a las personas involucradas o a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.




















