El CEPTA promueve la actividad física adaptada para acompañar el tratamiento de la obesidad
Los martes y jueves, de 14 a 16 horas, se desarrollan jornadas de actividad física adaptada en el marco del trabajo conjunto con el programa “Se Mueve Tucumán”. Las propuestas buscan mejorar la calidad de vida de las personas con obesidad y acompañar sus procesos de tratamiento de manera integral.
En el Centro Provincial de Atención Integral de la Obesidad (CEPTA) se llevan adelante jornadas de actividad física adaptada destinadas a personas que se encuentran en tratamiento por obesidad. La propuesta se desarrolla los martes y jueves, de 14 a 16 horas, y cuenta con el acompañamiento del programa “Se Mueve Tucumán”, a cargo de la profesora Luciana Brito.
El profesor Gonzalo Casielles, responsable de las actividades de los martes y jueves, explicó que se trabaja con ejercicios funcionales pensados específicamente para las necesidades y posibilidades de cada participante. “Trabajamos con educación física adaptada, con ejercicios funcionales que les sirvan en su vida cotidiana y que les permitan tener una actividad física para mejorar su calidad de vida”, señaló el profesional, quien adelantó que durante la jornada se realizan circuitos con diferentes tipos de ejercicios.
La actividad se desarrolla al aire libre, en la plaza San Martín, ubicada a una cuadra del CEPTA, por lo que su realización está sujeta a las condiciones climáticas y la propuesta es abierta a quienes deseen incorporarse.
Casielles explicó que el concepto de actividad física adaptada contempla las distintas condiciones de las personas que participan. “Se refiere a un tipo de carga específico, a un tipo de actividad física que en algunos casos está limitada por el sobrepeso o por alguna cirugía post bariátrica que tienen algunos de los pacientes. Entonces nos vamos adaptando para que sea funcional para ellos, tanto en el momento de la práctica como en su vida cotidiana”, detalló.
En este sentido, el acompañamiento no se limita a las jornadas presenciales. El profesional también entrega propuestas de ejercicios para que los pacientes puedan continuar con la actividad física en sus hogares. “La idea es que trabajen prácticamente todos los días y, si no lo pueden hacer acá, que lo hagan en su casa. Pero, ante todo, que se den cuenta de que la actividad física es muy importante para todo”, afirmó.
El trabajo se desarrolla de manera articulada con otros integrantes del equipo del Sistema Provincial de Salud, entre ellos el profesor Laín Fagalde, integrante del programa “Se Mueve Tucumán” y la licenciada en Nutrición Dolores Moncasi, miembro del Programa de Obesidad y del CEPTA, fortaleciendo el abordaje integral que se brinda desde dicho centro.
“Fue un renacer”
Mónica Monteagudo tiene 54 años y hace seis años que forma parte del CEPTA. Su experiencia refleja el impacto que puede tener el acompañamiento profesional y la incorporación progresiva de hábitos saludables. “Tenía obesidad mórbida. Todavía estoy en tratamiento porque la obesidad es una enfermedad crónica que no se cura, pero hay que seguirla luchando”, contó.
Mónica atravesó una cirugía y logró reducir su peso. Actualmente se encuentra en una etapa de mantenimiento y encontró en la actividad física un espacio fundamental para continuar cuidando su salud. “Yo ya estoy operada, ya logré bajar mi peso y ahora estoy en el mantenimiento. Participo en todos lados, en las plazas, en los parques, estoy jugando y haciendo un deporte, newcom, y ahora estoy en un campeonato de la Liga del Sur”, relató.
Para Mónica, el proceso significó mucho más que un cambio físico. “Esta es una posibilidad más que me dio la vida, fue un renacer, porque cuando estaba con ese sobrepeso lo único que hacía era trabajar y no salir a ningún lado. Ahora ya tengo más amistades, me junto con más personas, comparto. Esto es mi cable a tierra y ahora donde hay deporte estoy yo”, expresó.
También destacó especialmente el acompañamiento que recibe en las clases de actividad física adaptada. “Tenemos un profesor, el profe Gonzalo, que es excelente y que nos enseña todo de forma adaptada, de acuerdo con las condiciones que tenga cada uno. Vamos avanzando porque empezamos con poco y ahora vamos creciendo un poquito más, nos estamos animando más”, sostuvo.
Desde su propia experiencia, Mónica invitó a otras personas que atraviesan una situación similar a acercarse al CEPTA. “Les diría que se animen, que sí se puede y que acá hay un grupo hermoso de profesionales que los van a ayudar”, manifestó.
Asimismo, reflexionó sobre las dificultades sociales que muchas veces acompañan a la obesidad. “A veces, al tener obesidad, uno no quiere salir ni al parque, se siente mirado por otras personas, se siente discriminado. Pero hay que salir y demostrarle al mundo que uno puede y que de esa forma puede lograr mucho en su vida si se lo propone”, afirmó.
Mónica fue incorporando distintas actividades a lo largo de estos años, entre ellas caminatas y aquagym, y actualmente disfruta especialmente del deporte. “Mi deseo es que esto siga y crezca porque es salud”, concluyó.
Las jornadas de actividad física adaptada se realizan los martes y jueves de 14 a 16 horas, en la plaza San Martín, a una cuadra del CEPTA. Las personas interesadas pueden acercarse para informarse e inscribirse y comenzar a participar de una propuesta que busca que el movimiento y la actividad física sean parte del tratamiento y de la vida cotidiana. El objetivo es acompañar a cada persona respetando sus posibilidades, promoviendo progresivamente la autonomía, el bienestar y una mejor calidad de vida.















