El Hospital Avellaneda celebró junto a sus pacientes el Día Internacional de las Personas Mayores
El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, acompañó a los adultos mayores que participaron del tradicional festejo organizado por el Hospital Avellaneda. Con un desayuno, números artísticos y momentos de mucha emoción, la jornada puso en valor el envejecimiento activo, el respeto por sus derechos y la importancia de generar espacios de encuentro, aprendizaje y contención.
El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, participó del tradicional festejo por el Día Internacional de las Personas Mayores que se llevó a cabo en el SUM del Hospital Avellaneda, donde compartió el desayuno y acompañó a las abuelas y abuelos que asisten al consultorio de Gerontología y al aula del Adulto Mayor de la Escuela de Pacientes.
La celebración, realizada de manera anticipada a la conmemoración del 1 de octubre, reunió a numerosos adultos mayores en una mañana especialmente preparada para reconocerlos, escucharlos y destacar su participación activa dentro de la comunidad. Durante el encuentro se realizaron discursos, se proyectó un video y se presentó un número artístico, en un clima marcado por la alegría, el afecto y la contención.
Junto al ministro estuvieron presentes la directora del Hospital Avellaneda, doctora Alba Pieroni; la sub directora, doctora Patricia Medina; la jefa del Departamento de Enfermería del efector, licenciada Griselda Rapetti; la directora de la Escuela de Pacientes, doctora Marcela Collante; y profesionales de los diferentes equipos que acompañan diariamente a los adultos mayores.
La médica gerontóloga doctora Ana Sofía Amin, referente del Consultorio de Atención al Adulto Mayor del Hospital Avellaneda, explicó que este desayuno se realiza tradicionalmente cada año y constituye una oportunidad para reflexionar acerca del lugar que ocupan las personas mayores en la sociedad.
“Este año hacemos mucho hincapié en el envejecimiento, estamos en la era de la longevidad: cuántos años vamos a vivir y cómo queremos vivirlos. Ese es el mensaje que queremos transmitir durante esta jornada”, expresó.
Amin sostuvo que el Día Internacional de las Personas Mayores representa también una oportunidad para hacer visibles sus necesidades, promover el respeto de sus derechos y favorecer una vejez activa y saludable. En este sentido, dejó un mensaje especialmente dirigido a quienes participaron del festejo: “Que se hagan valer, que se hagan escuchar y respetar, y que celebren su día como corresponde”.
El Hospital Avellaneda cuenta con un consultorio destinado a la atención de personas mayores, conformado por un equipo interdisciplinario en el que trabajan Amin y la enfermera gerontológica Gladys Rodríguez, entre otros profesionales.
A esta atención se suma el aula del Adulto Mayor de la Escuela de Pacientes, un espacio abierto a la comunidad que funciona todos los martes, de 9:30 a 11 horas, durante todo el año.
Allí se desarrollan talleres multidisciplinarios vinculados al cuidado de la salud, estimulación cognitiva, salud mental, autonomía y actividad física adaptada. Para participar de estas propuestas no es necesario ser paciente del consultorio ni tener más de 65 años: las personas interesadas pueden acercarse directamente a la Escuela de Pacientes.
En tanto, quienes necesiten acceder al consultorio específico para adultos mayores pueden solicitar un turno programado acercándose al consultorio 33 del Hospital Avellaneda.
La directora del efector, doctora Alba Pieroni, destacó que el respeto y el cuidado integral de las personas mayores forman parte de la política institucional del hospital y agradeció especialmente el acompañamiento del ministro Luis Medina Ruiz a las actividades que se desarrollan desde la Escuela de Pacientes.
“La política del hospital es el respeto hacia los adultos mayores. Dentro de la Escuela de Pacientes tenemos un aula donde se trabaja sobre diferentes temáticas y se brindan talleres destinados tanto a su salud física como emocional. Buscamos incluirlos, respetar sus derechos y que se sientan asistidos no solamente en lo físico, sino también en lo emocional y espiritual. Queremos que se sientan contenidos dentro de la Escuela de Pacientes”, enfatizó.
“La Escuela de Pacientes me cambió la vida”
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó de la mano de las propias integrantes de la Escuela de Pacientes.
Silvia Herrera, de 69 años, contó que participa del espacio desde hace cinco años y aseguró que su incorporación al grupo representó un cambio profundo en su vida luego de haber atravesado la pérdida de su esposo.
“La Escuela de Pacientes me cambió la vida. Me siento feliz, me siento bien. Hay una atención muy buena tanto de los profesionales y un bello trato entre los compañeros. Compartimos nuestras tristezas, nuestras alegrías y festejamos nuestros cumpleaños, es un grupo muy lindo”, relató.Silvia invitó especialmente a acercarse a aquellas personas mayores que atraviesan momentos de soledad. Además de la actividad física, destacó todo lo que aprenden durante los encuentros para conservar su independencia y conocer sus derechos.
“Nos enseñan a manejarnos solas, a no tener que depender siempre de otra persona y también a hacernos respetar. Tenemos derechos y merecemos el respeto de todos”, afirmó.Con la misma alegría se expresó Isidora Décima, de 86 años, quien destacó que asistir cada semana se convirtió en una parte fundamental de su vida.
“Yo me siento muy feliz porque en esta escuela aprendí muchas cosas y me ayudaron a superar muchos problemas. Tengo 86 años, pero la edad no me interesa; lo que me interesa es la escuela y seguir viniendo mientras pueda”, expresó.Isidora contó que incluso recomienda el espacio entre sus vecinos y amigos: “Siempre les digo que vengan a la escuelita porque van a aprender muchas cosas que quizás no sabemos. Para mí y para todas las personas mayores es muy importante”.
El encuentro dejó así una celebración atravesada por un mensaje que excede una fecha particular: envejecer también implica continuar aprendiendo, construyendo vínculos, manteniendo la autonomía y participando activamente de la comunidad. Desde el Hospital Avellaneda, el acompañamiento interdisciplinario busca que cada persona pueda transitar esta etapa con salud, contención y, fundamentalmente, con sus derechos plenamente reconocidos.























































