El ministro de Salud participó del 6° Campamento de Educación Terapéutica para Niños con Diabetes tipo 1
La actividad se desarrolló en Tafí Viejo y reunió a niños, adolescentes y familias de diferentes provincias del país. A través de talleres educativos, actividades recreativas y espacios de convivencia, la iniciativa busca fortalecer el conocimiento sobre la enfermedad, promover la autonomía de los pacientes y brindar herramientas para mejorar su calidad de vida.
El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, participó del sexto Campamento de Educación Terapéutica en Diabetes Tipo 1, organizado por la ONG N.A.Dia en Tafí Viejo. El encuentro, que cuenta con el acompañamiento del Gobierno de Tucumán, reúne a familias de distintos puntos del país en una propuesta que combina capacitación, recreación y contención, con el objetivo de favorecer el manejo cotidiano de esta condición de salud.
Durante su visita, el titular de la cartera sanitaria destacó la importancia del trabajo articulado entre el Estado, las organizaciones de la sociedad civil y los equipos de salud, siguiendo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, quien impulsa el fortalecimiento de las acciones conjuntas en beneficio de la comunidad.
“Estamos compartiendo un evento muy importante con niños y padres que conviven con diabetes tipo 1. Este trabajo en conjunto, como nos pide nuestro gobernador Osvaldo Jaldo, demuestra que cuando el Estado, las fundaciones y los profesionales de la salud unen esfuerzos, podemos generar espacios de aprendizaje, acompañamiento y contención para las familias”, expresó Medina Ruiz.
Asimismo, el ministro agradeció especialmente a Nidia Farhat, referente de la ONG N.A.Dia, y a los equipos de las filiales de Tucumán y Santiago del Estero, por el compromiso sostenido con la educación terapéutica y la organización de esta sexta edición del campamento en la provincia.
“Cuando una persona enfrenta un problema de salud, también lo hace su familia. Una manera de superar las dificultades es conocer la enfermedad, capacitarse y ayudar a los demás. De eso se trata esta iniciativa, de acompañarnos solidariamente y trabajar juntos para mejorar la calidad de vida de nuestros niños”, reflexionó.
En este sentido, Medina Ruiz resaltó que el abordaje sanitario debe contemplar no solamente el tratamiento médico, sino también el bienestar emocional y social de los pacientes. “No se trata únicamente de brindar medicamentos o recomendaciones médicas, sino también de generar estos espacios de contención, donde los chicos puedan compartir experiencias, aprender y sentirse acompañados”, sostuvo.
Por su parte, Nidia Farhat, representante legal de la ONG N.A.Dia, explicó que el campamento constituye una propuesta de educación terapéutica que se distingue por incorporar a las familias y desarrollar las actividades en contacto directo con la naturaleza.
“Este es nuestro sexto campamento de educación terapéutica en diabetes tipo 1. Lo hacemos con las familias y en carpas, porque buscamos que puedan convivir, compartir experiencias y aprender a desenvolverse frente a distintas situaciones. Esto es posible gracias al apoyo incondicional del Ministerio de Salud Pública de Tucumán, especialmente del doctor Luis Medina Ruiz”, manifestó.
La referente destacó además la participación de familias provenientes de San Miguel de Tucumán, Tafí Viejo y distintas localidades del interior provincial, así como de Bariloche, Buenos Aires, Córdoba, Carlos Paz y Rosario, entre otros puntos del país.
Respecto de las actividades, detalló que los talleres se organizan de acuerdo con las edades de los participantes y utilizan herramientas de ludopedagogía, que permiten transmitir conocimientos mediante el juego y experiencias prácticas.
Entre los contenidos abordados se encuentran la identificación y el manejo de la hipoglucemia y la hiperglucemia, la alimentación saludable, las zonas de punción e inyección de insulina y los avances tecnológicos, científicos y farmacológicos relacionados con el tratamiento de la diabetes.
“Trabajamos con los mismos contenidos, pero adaptamos el lenguaje y las estrategias a cada grupo de edad. Preparamos a los profesionales para que la comunicación sea efectiva y cada niño pueda comprender y aprender de acuerdo con sus posibilidades”, explicó Farhat.
A su turno, María Belén López, integrante de la comisión directiva de la ONG N.A.Dia Tucumán y madre de una adolescente con diabetes tipo 1, compartió su experiencia personal y destacó el valor de estos encuentros para las familias que atraviesan situaciones similares.
“Mi hija fue diagnosticada a los seis años y hoy está por cumplir quince. Gracias a esta organización, a los campamentos, a la Escuela de Pacientes y al acompañamiento permanente del doctor Luis Medina Ruiz, tenemos espacios fundamentales de educación. Porque, además del tratamiento médico, es muy importante aprender a convivir con la diabetes”, expresó.
López remarcó que estas experiencias permiten que los niños y adolescentes desarrollen independencia, mientras sus padres adquieren herramientas para acompañarlos y favorecer progresivamente su autonomía.
“Los chicos realizan actividades por su lado y los padres participamos de talleres. Esto también nos enseña a soltarlos, a confiar en ellos y a darles las herramientas necesarias para que puedan tomar decisiones sobre su alimentación, la administración de insulina y el cuidado de su salud. La educación empodera a nuestros niños”, afirmó.
Finalmente, desde el Ministerio de Salud Pública destacaron que estas iniciativas representan una oportunidad para fortalecer la atención integral de las personas con enfermedades crónicas, promoviendo no solo el acceso al tratamiento, sino también la educación, la inclusión y el acompañamiento familiar.






























