Se fortalece la concientización sobre la tartamudez: “Todas las voces merecen ser escuchadas”
A través de una jornada comunitaria en la Banda del Río Salí, profesionales del sistema provincial de salud promovieron la detección temprana, el acompañamiento familiar y la importancia de respetar los tiempos de comunicación de cada persona.
En el marco del Mes de la Toma de Conciencia de la Tartamudez, el Ministerio de Salud Pública dio inicio a una serie de actividades destinadas a sensibilizar a la comunidad, derribar prejuicios y fortalecer el acompañamiento integral de niños y familias. La jornada inaugural se desarrolló en la Banda del Río Salí.
Con el objetivo de promover una sociedad más inclusiva y garantizar el acceso temprano a la atención fonoaudiológica, el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, llevó adelante una jornada de concientización sobre la tartamudez en la Plaza General Belgrano de la Banda del Río Salí. La iniciativa se enmarca en las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo, orientadas a fortalecer la prevención, la atención y el acompañamiento de las personas en todo el territorio provincial.
La actividad, realizada el 7 de octubre, marcó el inicio de las propuestas previstas durante el mes, de cara al Día Internacional de la Toma de Conciencia de la Tartamudez, que se conmemora cada 22 de octubre.
El encuentro fue organizado por la Dirección General del Programa Integrado de Salud (PRIS), a través de la Dirección de Rehabilitación y el Programa Provincial de Abordaje Integral de Personas con Tartamudez, en articulación con las áreas operativas Banda del Río Salí y Ranchillos, y la Secretaría de Salud y Medio Ambiente del municipio.
Uno de los principales objetivos de esta estrategia es acercar la atención especializada a las comunidades del interior, favorecer la detección oportuna y brindar herramientas a las familias y a los entornos educativos para acompañar a quienes presentan alteraciones en la fluidez del habla.
En este sentido, la referente de Fonoaudiología de la Dirección de Rehabilitación del PRIS, licenciada Karina Burgos, destacó la importancia de comprender la tartamudez desde una perspectiva integral, alejada de los prejuicios y las creencias erróneas.
“Desde la Dirección de Rehabilitación acompañamos al programa provincial y a los nodos del Área Programática Este en esta tarea de concientización. Es fundamental que la sociedad comprenda que la tartamudez no es una enfermedad que deba curarse, sino una condición que requiere comprensión, respeto y herramientas de acompañamiento para que las personas puedan comunicarse sin limitaciones”, expresó.
Asimismo, la profesional remarcó que el abordaje temprano permite trabajar sobre las dificultades de comunicación y prevenir situaciones de aislamiento o discriminación que pueden afectar la vida cotidiana.
Por su parte, la licenciada Yanina Pérez, integrante del Nodo Ranchillos del Hospital María Auxiliadora, explicó que el acompañamiento no debe limitarse exclusivamente a las manifestaciones visibles de la tartamudez, sino contemplar también sus repercusiones emocionales.
“Trabajamos con niños de entre 4 y 9 años, y muchas veces encontramos temores, vergüenza y baja autoestima asociados a las dificultades para hablar. En la tartamudez existe un iceberg: lo que se observa es apenas una parte, mientras que debajo pueden encontrarse sentimientos de angustia e inseguridad. Por eso es fundamental trabajar con el paciente, su familia y especialmente con la escuela”, señaló.
La especialista subrayó que generar ambientes de confianza y escucha constituye una herramienta esencial para que los niños puedan expresarse libremente, sin temor a las burlas, las interrupciones o los cuestionamientos.
En representación de la Secretaría de Salud municipal, la licenciada Ivana Pizarro valoró el trabajo conjunto entre las instituciones sanitarias, educativas y comunitarias, y destacó la necesidad de que las familias reconozcan posibles señales de alerta.
“Es importante que los padres estén atentos a las repeticiones o prolongaciones de sonidos y al esfuerzo físico que puede aparecer al hablar. Ante estas manifestaciones, recomendamos acercarse a los consultorios para recibir orientación profesional y acceder a un acompañamiento adecuado”, manifestó.
La jornada contó además con la participación de la coordinadora del Programa Provincial de Abordaje Integral de Personas con Tartamudez, licenciada Gladys Lobo; el integrante de la Dirección de Rehabilitación, licenciado Miguel Haro Nesrala; la referente de la Policlínica Banda del Río Salí, licenciada Cecilia Lomenzo; y las representantes del Caps 17 de Octubre, la licenciada Sandra Rodríguez y la trabajadora social Karina Pérez, junto a profesionales de los distintos equipos intervinientes.
A través de estas acciones, el Ministerio de Salud Pública continúa fortaleciendo una red de atención fonoaudiológica descentralizada, promoviendo la participación comunitaria y el acompañamiento interdisciplinario.
La propuesta busca transmitir un mensaje fundamental: “La tartamudez no debe convertirse en una barrera para la comunicación, el aprendizaje ni la participación social. Escuchar con paciencia, respetar los tiempos de cada persona y evitar los prejuicios son acciones esenciales para construir una sociedad en la que todas las voces tengan su lugar”.




