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Salud Mental en Zapatillas: fortalecer la prevención y el trabajo comunitario en territorio

La cuarta edición de las jornadas reunió a equipos de salud mental del primer y segundo nivel de atención para compartir experiencias, fortalecer estrategias de abordaje integral y promover el cuidado de la salud mental desde una perspectiva comunitaria. La actividad contó con exposiciones de especialistas de la Universidad de Buenos Aires y referentes en cuidados comunitarios.

En el marco de los lineamientos del ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, orientados a fortalecer una atención integral, preventiva y cercana a la comunidad, se realizó la cuarta edición de las jornadas “Salud Mental en Zapatillas”, un espacio de formación e intercambio destinado a visibilizar las experiencias territoriales de los equipos del sistema provincial de salud.

La actividad se desarrolló este lunes en el Centro Cultural Eugenio Flavio Virla y convocó a profesionales y equipos de salud del primer y segundo nivel de atención. La propuesta puso el foco en la prevención, el trabajo interdisciplinario y la construcción de estrategias que articulen las instituciones sanitarias con las realidades de cada comunidad.

El ministro Medina Ruiz destacó que la salud mental constituye una de las políticas prioritarias de la gestión provincial y remarcó la importancia de fortalecer las acciones preventivas y comunitarias. “La salud mental es un problema mundial, por supuesto la Argentina y Tucumán no escapan a eso, y desde el Gobierno de la provincia, por pedido del gobernador Osvaldo Jaldo, es una de las políticas priorizadas”, señaló.

En ese sentido, Medina Ruiz explicó que el abordaje se desarrolla a través de distintas estrategias, entre ellas la incorporación de profesionales, la organización de actividades y el fortalecimiento de los espacios destinados a la promoción de la salud mental. También valoró la realización de las jornadas y el trabajo de los equipos que participaron del encuentro. “Hay con la salud mental un problema que la vacuna es la prevención, es el fortalecimiento de los valores, es trabajar en prevención, generar expectativa positiva a los jóvenes y a los niños”, sostuvo el ministro. Además, destacó el valor de actividades vinculadas con el movimiento, el canto y la motivación como herramientas que pueden contribuir al bienestar emocional.

Finalmente, remarcó que el objetivo es continuar fortaleciendo una mirada preventiva y comunitaria. “Lo que tenemos que hacer es mejorar nuestro estado de ánimo, mejorar nuestra expectativa y ponerle una onda positiva a todos nuestros valores”, expresó.

Trabajo territorial y experiencias compartidas

Vanessa Cordero, psicóloga y supervisora de los servicios de Salud Mental de primer y segundo nivel, explicó el sentido de la iniciativa: “El primer objetivo es dar visibilidad, ver que somos muchos los que estamos comprometidos con esta causa, con la de propiciar el derecho a la salud mental en la comunidad”.

En ese sentido, remarcó que las intervenciones territoriales no son acciones aisladas, sino que responden a fundamentos técnicos y teóricos que orientan las prácticas de los equipos. “Hay líneas de trabajo técnicas y teóricas que nos amparan y nos dan un norte para hacer esto”, señaló.

Cordero también destacó la importancia de consolidar el trabajo conjunto entre distintas áreas y disciplinas. El objetivo, sostuvo, es que los problemas de salud mental puedan abordarse de manera integral, sin quedar circunscriptos exclusivamente al ámbito sanitario, sino incorporando las dimensiones sociales, comunitarias y vinculares.

Por su parte, el secretario ejecutivo médico del Siprosa, doctor Miguel Ferre Contreras, destacó el carácter territorial de las jornadas y explicó que el nombre “Salud Mental en Zapatillas” busca reflejar justamente el trabajo cotidiano de los equipos en las comunidades. “Son los que salen a caminar el terreno, los que visitan a las familias, los que se enteran a través de nuestros agentes sanitarios de problemáticas que no llegan habitualmente al sistema de salud y que salimos a buscarlas”, explicó.

Ferre Contreras señaló que el encuentro permite que los profesionales compartan las experiencias desarrolladas en distintos puntos de la provincia y que ese intercambio contribuye a enriquecer las estrategias de abordaje. “La vivencia de alguien en La Cocha no es la misma que la vivencia de alguien de Trancas o alguien de alta montaña. El hecho de poder compartir las experiencias de cada uno también lleva a que podamos enriquecer las estrategias que tenemos en cuanto a salud mental comunitaria”, afirmó.

El funcionario también destacó el fortalecimiento de la salud mental durante la gestión del ministro Medina Ruiz, por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo. En ese marco, mencionó la incorporación de profesionales de psicología al sistema provincial, la implementación de dispositivos de guardia psicológica y la puesta en marcha de la línea 135 de telepsicología.

Además, señaló que se están incorporando dispositivos de guardia con psicólogos en hospitales del segundo nivel de atención. Según explicó, ya se comenzó con el hospital de Famaillá y está previsto continuar con el hospital de Lules y otros establecimientos, mientras que en el hospital Obarrio se avanza en la incorporación de psicólogos las 24 horas. “Estas jornadas de salud mental comunitaria nos permiten tratar de contener a la comunidad, hablar de prevención y ojalá que a estas guardias no las necesitemos porque podamos contener en el consultorio y en la vivienda de cada paciente su necesidad de salud mental”, expresó.

En esa línea, Ferre Contreras remarcó que las jornadas forman parte de una estrategia más amplia frente a un desafío que excede las fronteras provinciales. “La problemática de salud mental, de consumo problemático de sustancias, de situaciones como la depresión, como las angustias y como situaciones que ponen en riesgo la vida del propio individuo son un problema que está ocurriendo en el mundo”, sostuvo.

Asimismo, destacó el trabajo preventivo que se desarrolla desde distintos espacios del sistema sanitario, especialmente a través del Programa de Adolescencia, la Dirección de Salud Mental y la red de atención primaria. “Estamos trabajando fuertemente no solamente en brindarle atención a las personas que atraviesan cada una de estas situaciones, sino en trabajar activamente en la prevención”, afirmó.

Especialistas y experiencias territoriales

El programa incluyó las conferencias de Claudia Bang, docente investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, y Noemí Benítez, licenciada en Trabajo Social y especialista en cuidados comunitarios.

Bang presentó la conferencia “Salud mental, redes y territorio: el desafío de lo colectivo hoy”, en la que abordó la fragilización de los vínculos sociales, las problemáticas complejas que atraviesan los territorios y los desafíos que enfrentan los equipos e instituciones para construir respuestas colectivas. “Es fundamental la necesidad de articular estrategias con los actores que estén implicados en el territorio, en las problemáticas”, afirmó la especialista, al destacar la importancia de sostener el trabajo en red y generar intervenciones que vinculen la atención clínica con las prácticas comunitarias.

Asimismo, señaló que la incorporación de profesionales al sistema debe acompañarse de una perspectiva comunitaria y de una mayor articulación interdisciplinaria e intersectorial.

Por su parte, Benítez estuvo a cargo de la exposición “Acompañar para construir lo común: equipos, redes y cuidados en salud mental”, centrada en el acompañamiento comunitario y en las herramientas necesarias para fortalecer las redes de cuidado.

Las mesas de trabajo: experiencias del sistema provincial

Uno de los ejes centrales de la jornada fue la presentación de experiencias desarrolladas por equipos locales de salud mental, con el propósito de compartir herramientas, revisar las prácticas y reconocer las estrategias que se construyen desde los servicios en cada territorio.

La primera mesa incluyó dos experiencias: “Los desafíos en la construcción de estrategias integrales para el acompañamiento de familias en situación de vulnerabilidad”, presentada por el Área Operativa Ranchillos, y “Abordaje psicosocial e intervenciones en situaciones de catástrofe. Inundaciones Lamadrid”, a cargo del Área Programática Sur, con eje en las intervenciones desplegadas ante situaciones de emergencia y las necesidades de acompañamiento de las comunidades afectadas.

La segunda mesa reunió experiencias vinculadas con la prevención y las estrategias clínicas grupales: “Desconectados para conectar”, del Área Operativa Mariano Moreno, una propuesta de prevención y promoción de la salud mental dirigida a adolescentes, y “El grupo terapéutico como estrategia clínica”, del Área Operativa Sudoeste, centrada en el abordaje grupal como herramienta de intervención.

Las experiencias fueron comentadas por las especialistas invitadas, que aportaron perspectivas para el análisis y el fortalecimiento de las prácticas territoriales.

“Desconectados para conectar”: prevención y autocuidado adolescente

Luciana Gutiérrez, psicóloga y referente de Salud Mental del Área Operativa Mariano Moreno, presentó la experiencia “Desconectados para conectar”, desarrollada durante 2025 en escuelas secundarias de esa área operativa.

La iniciativa alcanzó a 320 adolescentes mediante talleres lúdicos que trabajaron sobre las prácticas vinculadas con las redes sociales y los videojuegos, con especial atención al autocuidado, la exposición en entornos digitales y la construcción de vínculos saludables. “Nuestra idea no fue demonizarlas, sino trabajar desde una manera más sana y desde el autocuidado”, explicó Gutiérrez, en referencia a las tecnologías y las redes sociales.

La profesional destacó que la propuesta buscó brindar herramientas para reconocer los usos cotidianos de estos espacios digitales, identificar situaciones de riesgo y promover prácticas de cuidado que contribuyan al bienestar emocional de los adolescentes.

También valoró el acompañamiento institucional para sostener este tipo de intervenciones: “Desde el área operativa nos apoyan, nos acompañan, nos gestionan todo para que los podamos realizar”.

Fortalecer los equipos para responder a los desafíos actuales

Durante su exposición, Claudia Bang subrayó que las problemáticas contemporáneas requieren respuestas que contemplen la complejidad de los vínculos y las condiciones de vida de las comunidades. En ese marco, planteó la necesidad de fortalecer las capacidades colectivas y de construir estrategias sostenidas junto con los actores que forman parte de cada territorio.

La especialista sostuvo que el abordaje comunitario supone un desafío para las instituciones, pero también una necesidad para responder a las demandas actuales de salud mental.

En consonancia con este enfoque, las jornadas buscaron promover el intercambio entre equipos, recuperar experiencias locales y fortalecer herramientas de intervención que permitan acompañar a las personas y las familias desde una perspectiva integral.

La cuarta edición de “Salud Mental en Zapatillas” reafirmó así la importancia de la prevención, la formación continua y el trabajo interdisciplinario como componentes fundamentales de una política sanitaria que reconoce a la salud mental como un derecho y prioriza la construcción de respuestas cercanas a las necesidades de la comunidad.