¿Cómo detectar el perfil de una persona con consumo problemático de alcohol?

La edad joven adulta es una etapa del desarrollo con alta vulnerabilidad para realizar comportamientos de riesgo, debido a los nuevos patrones de socialización. El alcohol es la sustancia psicoactiva más consumida, alcanzando su punto máximo en el grupo de edad de 15 a 34 años.
Sobre esto, el doctor Juan Zelaya Conti, jefe del departamento de Adicciones de la Dirección General de Salud Mental, contó que el alcoholismo es una adicción de las llamadas drogas lícitas, y que junto al tabaquismo inician de modo recreativo y se desarrolla posteriormente como un hábito que puede terminar en dependencia.
“Se genera un aumento de tolerancia, lo que genera cada vez más ganas de tomar para lograr los efectos anteriores y dependencia alcohólica. Esta enfermedad es una de las primeras causas de muerte en el mundo, se considera que 6 millones de personas mueren por tabaquismo o efectos asociados al mismo y 5 millones de personas mueren por alcoholismo y daños colaterales como accidentes de tránsito o domésticos”, destacó.
En América Latina hay un alto consumo de alcohol, al mismo nivel que en Europa. Argentina junto a Uruguay, son los países que más consumen per cápita, se calcula entre 9.8 a 10 litros por persona y por año en ambos países.
“La naturalización del consumo está asociada al desarrollo de la identidad sexual y varonil de los jóvenes, que confirman supuestamente su maduración como hombre, en asociación al consumo de alcohol. Una vez que el paciente desarrolla la dependencia, inicia el circuito de perdida laboral, abandono de los estudios, y la situación de calle o vida marginal”, enfatizó.
Y añadió: “Esta situación termina en una enfermedad crónica donde afecta a varios sistemas, como el digestivo, cirrosis, hígado graso, varices esofágicas, problemas motrices, perdida de la motricidad para caminar, equilibrio, patologías en la piel, cáncer de boca, esófago o estómago”.
Cuando el paciente ya está enfermo, requiere internación, tratamiento médico y la intensa lucha contra la dependencia y el periodo de la abstinencia. “El paciente requiere sí o sí alcohol para poder sobrevivir, entonces es un periodo muy dificultoso para tratar lo que se llama el delirio extremo”.
Finalmente, el profesional destacó que lo más importante es apuntar desde todo el Sistema de Salud a la prevención y a la promoción de la salud para evitar caer en distintos tipos de adicciones, entre ellas el alcoholismo. A través de las campañas anti alcohol o de consumo responsable, en donde se enfatiza no beber si se va a consumir alcohol, ya que no siempre para divertirse debe haber alcohol y también remarcar a la población el hecho de evitar las conductas que puedan afectar a un tercero”, cerró.