El Hospital Centro de Salud vivió una jornada de fe con confirmaciones y primeras comuniones
El ministro de Salud Pública, doctor Luis Medina Ruiz, participó este sábado de una jornada especial vivida en el efector, donde se celebró una misa que incluyó primeras comuniones y confirmaciones para trabajadores de la institución.
El responsable de la cartera Sanitaria, doctor Luis Medina Ruiz, encabezó una ceremonia celebrada por el monseñor Carlos Sánchez junto al padre Gabriel Frías, capellán del hospital, que contó con la participación de la comunidad hospitalaria. En ese marco, diez empleados, entre médicos, odontólogos, enfermeros, personal de limpieza y de vigilancia, recibieron la comunión, algunos de ellos por primera vez, en un momento cargado de emoción.
“Fue una mañana distinta, una mañana bendecida”, expresó Medina Ruiz, quien resaltó que este tipo de encuentros también forman parte de la salud integral. “No se trata solo del bienestar físico, sino también del equilibrio mental, emocional y espiritual. Muchas veces la fe ayuda a sanar otros dolores”, afirmó.
Medina Ruiz remarcó que en el ámbito hospitalario no solo se atienden dolencias físicas, sino también situaciones atravesadas por el dolor emocional y espiritual, por lo que consideró fundamental generar espacios de contención y acompañamiento.
Asimismo, valoró el compromiso del gobernador Osvaldo Jaldo, quien impulsa políticas de cercanía con la comunidad y promueve valores vinculados a la fe. El objetivo de la jornada fue fortalecer los vínculos entre los trabajadores y reafirmar una mirada más humana e integral en el cuidado de la salud, en un clima de esperanza y comunidad.
Por su parte, el monseñor Carlos Sánchez, quien encabezó la emotiva celebración eucarística donde trabajadores de la institución recibieron los sacramentos de la comunión, la primera comunión y la confirmación, en el marco del tiempo pascual.
Durante la ceremonia, participaron integrantes de la comunidad hospitalaria, entre ellos médicos, enfermeros, personal de limpieza y administrativos, quienes, tras un proceso de catequesis, completaron su iniciación cristiana. El encuentro fue vivido con profunda emoción y sentido de comunidad.
“Es una mañana muy linda, una verdadera alegría para todos”, expresó Sánchez, quien destacó la importancia de estos espacios de fe dentro del ámbito de la salud. En ese sentido, remarcó que la fe “fortalece y acompaña”, brindando consuelo y esperanza ante las distintas realidades humanas.
El arzobispo también subrayó el significado de la Pascua, al señalar que “el dolor y el sufrimiento no tienen la última palabra”, y que la resurrección de Cristo representa un mensaje de vida, luz y renovación para toda la comunidad.
El capellán del Hospital Centro de Salud, el padre Gabriel Frías, comentó: “La iniciativa, impulsada por la capellanía y la pastoral de la salud del hospital, surgió a partir de la necesidad de trabajadores que deseaban completar sus sacramentos de iniciación cristiana. La convocatoria fue abierta a todo el personal y contó con la participación de diez empleados que recibieron la confirmación, es por esto que vivimos una hermosa fiesta para la comunidad”.
Y añadió: “El proceso no solo acompañó a los pacientes, sino también al personal que presta servicio en el hospital”, explicó Frías, quien remarcó la importancia de atender la dimensión espiritual junto a la física. En ese sentido, señaló que la preparación incluyó entre tres y cuatro meses de catequesis, permitiendo a los participantes profundizar su fe y acercarse más a la Iglesia.
El sacerdote también destacó el impacto positivo de la experiencia, “La iniciativa movió muchos corazones y despertó el interés de otros trabajadores en sumarse a futuros grupos de formación, considero que nunca es tarde para dar este paso ya que en la vida adulta también está la posibilidad de seguir creciendo en la fe”.
En el marco de la celebración eucarística, la odontóloga Elena Moreno, expresó: “Ha sido una realización total”, al referirse a la vivencia espiritual que significó formar parte de esta jornada especial. Su participación surgió a partir de una invitación del padre Gabriel Frías, que fue extendida a través de su jefa de servicio a toda la comunidad hospitalaria.
Moreno destacó además el impacto positivo que tiene la fe en la vida cotidiana, al señalar que existe una salud física y una salud espiritual, y las dos ayudan mucho. En ese sentido, alentó a otros trabajadores que aún no han recibido los sacramentos a animarse a dar ese paso: “Lo que se gana a modo espiritual es magnífico”.






























