El Sistema de Salud fortalece el abordaje integral del autismo en la provincia
En el marco del Día Mundial de Concientización sobre el Autismo, que se conmemora cada 2 de abril, el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, destaca el trabajo que se viene realizando en Tucumán a través del Centro Provincial de Atención del Neurodesarrollo Infantil (CEPANI) y la red de servicios que acompañan a niños, adolescentes y sus familias.
El director del Centro Provincial de Atención del Neurodesarrollo Infantil, doctor Juan Pablo Molina, remarcó la importancia de esta fecha para visibilizar la problemática y promover una mayor comprensión social. “El 2 de abril siempre es una fecha que nos ayuda a poner en el tapete este tema. Lo que buscamos es que la comunidad lo comprenda mejor y que también pueda adecuarse a ciertas situaciones que van a hacer que la vida de ese niño, de ese adolescente o de ese adulto con autismo sea más fácil”, expresó.
El CEPANI trabaja con diferentes áreas orientadas a la evaluación y seguimiento del desarrollo infantil. Allí se realizan evaluaciones del desarrollo, se establecen diagnósticos y posteriormente se lleva adelante un seguimiento evolutivo a lo largo del tiempo. En ese sentido, Molina destacó que el criterio evolutivo es clave, ya que el desarrollo cambia con el crecimiento: “No vamos a tener un niño con autismo igual a los dos años que a los cuatro, a los seis o cuando entra en la adolescencia”.
El servicio atiende a niños y adolescentes hasta los 16 años y, desde hace dos años, implementa además un modelo de intervención con enfoque centrado en la familia. Este trabajo se consolidó a partir de capacitaciones realizadas junto a profesionales de España y de Buenos Aires, lo que permitió fortalecer el abordaje interdisciplinario y mejorar la calidad de la atención.
En cuanto a los signos de alerta, el especialista explicó que suelen observarse principalmente entre el año y medio y los dos años y medio, etapa en la que se espera que el niño comience a comunicarse, interactuar y desarrollar el lenguaje. Entre los indicadores más frecuentes se encuentran la falta de contacto visual, la ausencia de respuesta al nombre, dificultades para comunicarse o la falta de desarrollo del lenguaje o de gestos como señalar.
En ese sentido, el rol de la familia y del pediatra resulta fundamental, ya que muchas veces son quienes detectan las primeras señales. A partir de allí, se realiza la derivación a centros especializados como el CEPANI para profundizar el diagnóstico y comenzar el acompañamiento.
Molina también se refirió al aumento de diagnósticos en los últimos años. “A nivel mundial está documentado que en los últimos 10 a 15 años hubo un incremento en la incidencia, sobre todo en países que tienen mejores sistemas de registro. También en nuestra provincia lo vamos documentando a través de la Junta de Discapacidad y de organismos nacionales de discapacidad”, indicó a la vez que explicó que este aumento se relaciona principalmente con cambios en los criterios diagnósticos, mayor disponibilidad de servicios y mayor información en la sociedad.
“Siempre hubo personas con autismo, lo que ocurre ahora es que se diagnostica con mayor precisión”, señaló.
Por su parte, la médica pediatra del Departamento Materno Infanto Juvenil del PRIS, doctora Marcela Bocca, destacó que el sistema de salud provincial viene fortaleciendo la respuesta ante el crecimiento de la demanda. En ese marco, se avanza en la consolidación de nodos intermedios de abordaje del desarrollo infantil que trabajan de manera articulada con el CEPANI.
El objetivo, explicó, es estar cada vez más cerca de las familias. Por eso, estos centros se encuentran distribuidos en las cuatro áreas programáticas de la provincia, por ejemplo, en el área Centro en la Policlínica Delia Fernández Palma, Caps Carlos María Torres y CIC vial 3; en el área Sur en el hospital de Aguilares; en el área Este en la Policlínica Santa Rita y en el área Oeste en el Hospital de San Pablo y en Caps de la localidad.
Además, en todo el sistema de salud se aplica la guía IODI (Instrumento de Observación del Desarrollo Infantil), que permite detectar de manera temprana posibles trastornos del desarrollo. Cuando el pediatra o el fonoaudiólogo identifica algún signo de alerta, se realiza la derivación a estos centros donde profesionales capacitados continúan con la evaluación y el diagnóstico.
Desde el Ministerio de Salud Pública remarcaron que el trabajo articulado entre los distintos niveles de atención resulta fundamental para garantizar diagnósticos tempranos, acompañamiento oportuno y una mejor calidad de vida para los niños, adolescentes y sus familias.



























