Jornada de prevención y abordaje de conductas de riesgo en niños y adolescentes
El Ministerio de Salud Pública llevó adelante en el 107 una capacitación destinada a fortalecer la detección temprana de la ideación suicida y otras problemáticas en población infanto-juvenil, dirigida a profesionales de atención primaria, con el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo y lineamientos del ministro de Salud, doctor Luis Medina Ruiz.
Sobre el desarrollo de la capacitación y sus objetivos, la licenciada Irma Thomas, referente del programa de prevención y abordaje de conductas de riesgo, explicó que desde la Dirección General de Salud Mental y Adicciones se trabaja en factores de riesgo y protectores en adolescentes para que pediatras y médicos generalistas puedan identificar conductas suicidas de manera temprana. En ese marco, destacó que la actividad está a cargo de la doctora Julia Garat, médica psiquiatra infanto-juvenil y referente del área Infanto-Juvenil de la Dirección General de Salud Mental y Adicciones, quien también se desempeña en la Policlínica San José. Además, subrayó que se brindan herramientas para detectar a tiempo la ideación suicida y evitar el suicidio consumado.
Siguiendo esta línea, la profesional se refirió al análisis epidemiológico que sustenta estas acciones y detalló: “Desde la Dirección de Salud Mental, nuestro trabajo de epidemiología ha permitido detectar las principales áreas operativas donde se presentó esta problemática durante el primer trimestre de 2026, por lo que estamos brindando esta capacitación”.
Respecto a la importancia de abordar esta temática, Thomas remarcó que el suicidio es prevenible y que, si se logra detectarlo a tiempo en los centros de atención, es posible disminuir las tasas de mortalidad. En ese sentido, subrayó la necesidad de brindar herramientas a los profesionales para comprender sus múltiples causas, lo que permite una detección oportuna y la implementación de tratamientos de salud mental, psicofarmacología adecuada y el acompañamiento a padres e instituciones escolares para su abordaje en contexto.
Sobre los cambios en la mirada social, agregó que durante años hablar del tema fue considerado inconveniente, aunque hoy se reconoce como un mito, y destacó la importancia de la formación profesional, la detección temprana y el abordaje con evidencia científica en el marco de la Ley 27.131 y la Ley de Salud Mental.
Por su parte, la doctora Julia Garat, psiquiatra infanto-juvenil y referente del área, brindó detalles sobre el enfoque de la capacitación: “Estamos brindando una capacitación sobre conducta suicida, en respuesta a situaciones recientes, por lo que consideramos fundamental intervenir con profesionales de atención primaria, como pediatras y médicos generalistas que asisten a niños. Este primer nivel es clave porque permite identificar conductas de riesgo y prevenir situaciones de mayor gravedad. La idea es intervenir a tiempo para detectar los factores de riesgo antes de que los casos escalen”.
En cuanto a los signos de alerta, indicó que deben considerarse niños y adolescentes que atraviesan situaciones de alto estrés emocional, como acoso escolar, violencia o dificultades escolares, así como aquellos con diagnósticos psicopatológicos o antecedentes de conductas de riesgo, como consumo de sustancias, autolesiones o intentos previos de suicidio. Además, agregó que factores como la edad y el sexo también influyen, siendo los varones jóvenes un grupo de mayor riesgo.
Sobre la recepción por parte de los profesionales, Garat sostuvo: “Creo que ha sido tomado muy bien, les permitió tener un panorama amplio de la situación en el país y en Tucumán, así como de las herramientas para prevenir e identificar factores de riesgo, y también surgió la inquietud sobre cómo recurrir a especialistas cuando sea necesario”.
Finalmente, explicó que los psiquiatras son médicos y recomendó que, ante situaciones no urgentes, la primera consulta sea con un psicólogo, quien puede evaluar y derivar si es necesario. Además, destacó la importancia de reducir el estigma sobre la atención psiquiátrica, ya que los psicofármacos pueden salvar vidas.






