Se realizó el lanzamiento del Programa EFI-NUTRI-SALUD en el nivel inicial

Este es un trabajo en conjunto entre el Ministerio de Salud y Educación, el acto se llevó a cabo en la escuela Patricias Argentinas destinado a niños del nivel inicial.
La directora del PRIS, doctora Noellia Bottone, destacó la importancia de la articulación entre las carteras de Salud y Educación en el marco del programa EFI NutriSalud, destinado a niños del nivel inicial. “Nos sentimos muy contentos con este trabajo articulado entre el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, a través de los programas de obesidad y de actividad física. La idea es que, desde el jardín, los pequeños reciban pautas de alimentación saludable y de actividad en movimiento, para prevenir enfermedades que están en aumento, como la obesidad y las patologías crónicas que esta conlleva: diabetes, hipertensión, entre otras”, explicó.
En ese sentido, subrayó la relevancia de abordar estas temáticas desde la primera infancia. “Es muy importante que los niños aprendan desde pequeños a elegir qué alimentos consumir. Muchas veces los padres piensan que la alimentación saludable es costosa, pero enseñar a los chicos el valor de las frutas y verduras permite que comprendan que no todo pasa por lo económico, sino por aprender a elegir lo mejor para su salud”, sostuvo.
Asimismo, Bottone detalló la intervención que realiza el Ministerio de Salud en los establecimientos educativos. Indicó que actualmente se capacita a los equipos escolares para que cuenten con herramientas que permitan detectar y acompañar situaciones vinculadas a la nutrición infantil. “Se hacen evaluaciones antropométricas, donde se mide el peso, la talla y el índice de masa corporal de los niños. Si se detecta algún trastorno de la conducta alimentaria, como obesidad, bulimia o anorexia, se realiza una derivación al Centro SEPTA (Centro de Enfermedades con Trastornos de Alimentación). Allí se trabaja de manera interdisciplinaria, con médicos, pediatras, odontólogos, nutricionistas y psicólogos, lo que permite un seguimiento más intensivo de cada caso”, precisó.
Sobre esto, la licenciada Dolores Moncasi, nutricionista del Programa de Obesidad de la provincia y del CEPTA (Centro Provincial de Trastornos Alimentarios) contó que junto al Ministerio de Educación lanzaron este programa que tiene como objetivo prevenir las enfermedades crónicas en los niños.
El programa, que ya ha sido implementado en escuelas primarias, se expande este año al nivel inicial, reforzando la importancia de la educación nutricional en los años formativos. «Salud ha acompañado el programa desde el inicio, con el asesoramiento de profesionales como pediatras y nutricionistas. Además, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) también se sumó a la iniciativa, aportando su conocimiento para garantizar la efectividad del proyecto.
“El programa se estructura en dos pilares fundamentales: la capacitación docente y la sensibilización en la población escolar. En un inicio, se formó a los docentes en la valoración antropométrica de los niños para evaluar su estado nutricional. Posteriormente, se les ofreció un curso con puntaje docente para que pudieran integrar en sus clases contenidos científicos sobre nutrición, con el fin de mejorar la calidad alimentaria de los alumnos”, detalló.
En una segunda instancia, el programa se centra en la sensibilización de los estudiantes y sus familias. Una de las acciones más destacadas es la implementación de un «kiosco saludable» en las escuelas. La iniciativa busca que tanto niños como padres conozcan y se familiaricen con opciones de alimentos nutritivos. «Es muy lindo, los padres están muy interesados siempre en estas actividades y creo que es importantísimo llegar a las edades tempranas», afirmó Moncasi.
Y añadió: “El énfasis en la primera infancia se debe a que la conducta alimentaria se forma en los primeros años. Cuanto mejor tenemos la oportunidad de impactar en los chicos para educarlos, asesorarlos e informarlos a través del juego, de muestras de alimentos y de charlas para los padres, más efectivos seremos», concluyó.
El programa representa un esfuerzo conjunto entre los ministerios de Salud y Educación, con el objetivo de construir un futuro más sano para las nuevas generaciones, combatiendo la obesidad y otras enfermedades crónicas a través de la educación y la concientización.
El programa Efi-Nutri-Salud, es un plan de prevención y abordaje de las Enfermedades no Transmisibles, las problemáticas alimentarias como la Bulimia y Anorexia, las enfermedades metabólicas como el Sobrepeso y Obesidad, Diabetes, enfermedades cardíacas y respiratorias. El mismo, se realizó junto a el PAIO (Programa de Atención integral de Obesidad), dependiente del Departamento de enfermedades no transmisibles del PRIS (Programa Integrado de Salud), la Dirección General de Salud Mental, el CEPTA (Centro Provincial de Trastornos Alimentarios) y la Dirección de Medicina del Deporte, Salud Pública.
Por su parte la profesora Aldana Otero, a cargo la Dirección de Deportes y Educación Física del Ministerio de Educación, expresó: “Estamos muy contentos de poder articular con el ministerio de Salud, quien estamos trabajamos desde el año pasado, apostando fuerte a las escuelas, al nivel primario y ahora a al nivel inicial”.
“La colaboración interministerial para la prevención de enfermedades crónicas en la infancia sigue rindiendo frutos y ahora extiende su alcance al nivel inicial. Este es un gran trabajo en equipo con las diferentes áreas de salud, las direcciones de niveles que nos acompañan, las supervisiones, los docentes, los docentes de Educación Física, nutricionistas, psicólogos y otros profesionales con los que llevamos a cabo esta actividad”, afirmó.
La profesora Aldana Otero explicó la decisión de enfocarse en los niños más pequeños. «La información nos dice que tenemos que arrancar en el nivel inicial, ya que los datos recabados en el nivel primario mostraron que muchos alumnos ya padecían enfermedades que podían haberse prevenido desde una edad más temprana”, enfatizó.
El cronograma del programa abarca seis escuelas y se desarrolla en cuatro etapas; la toma de datos para recopilar información nutricional de los estudiantes; la intervención en las escuelas; capacitación a docentes y personal educativo para que toda la comunidad escolar se involucre en la promoción de hábitos saludables. Además, del trabajo con la comunidad con actividades con padres, madres y niños, incluyendo charlas, talleres y la intervención de Educación Física.
“La promoción de Kioscos saludables enfatizará la importancia de que las escuelas ofrezcan opciones de alimentos nutritivos, contribuyendo a que las familias y los estudiantes tomen mejores decisiones alimentarias”, cerró.