El Hospital Obarrio salió de sus paredes para mostrar todo lo que pueden hacer sus usuarios
La música, el teatro y la jardinería se encontraron en el Teatro Orestes Caviglia para contar una historia que va mucho más allá de una muestra artística. Usuarios del Hospital de Día del Hospital Juan M. Obarrio fueron protagonistas de una jornada en la que pudieron compartir con la comunidad el resultado de meses de trabajo, aprendizaje y acompañamiento, en una propuesta que busca derribar estigmas y poner en primer plano las capacidades de cada persona.
La presentación incluyó tres de los proyectos que se desarrollan en el dispositivo: una exposición del taller de jardinería, un adelanto de la obra teatral que prepara el grupo para el cierre del año y la actuación de Knock Out, la banda de rock integrada por usuarios del Hospital de Día, que además compone sus propias letras y canciones.
La iniciativa se enmarca en las políticas de atención integral que desarrolla el Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, bajo los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, con una mirada que entiende a la salud mental como un proceso que requiere acompañamiento, inclusión y participación activa en la comunidad. “La salud mental no se trabaja entre cuatro paredes”, afirmó el doctor Gustavo Palavecino, jefe de Hospital de Día del Hospital Juan M. Obarrio, al explicar el sentido de la actividad. “Uno de los principales conceptos que tenemos es trabajar desde la inclusión y la participación, romper los estigmas y darle una nueva mirada a la persona, para que pueda mostrar sus habilidades”.
La frase resume el espíritu de una jornada en la que los usuarios dejaron por un momento el espacio habitual de atención para ocupar un escenario, mostrar sus producciones y encontrarse con otras personas desde un lugar diferente: el de quienes crean, interpretan, producen y tienen algo para compartir.
El Hospital de Día acompaña a personas que atravesaron una internación y que, una vez estabilizadas, continúan su proceso de rehabilitación durante aproximadamente un año y medio. El abordaje no se limita al paciente, sino que incluye también a su familia y contempla distintas disciplinas que trabajan de manera articulada.
Psiquiatría, psicología, trabajo social, enfermería, psicopedagogía, teatro y música forman parte de un equipo interdisciplinario que acompaña cada proceso. A esto se suman acciones de orientación a las familias para facilitar trámites y herramientas vinculadas con certificados de discapacidad, pases de transporte y otros recursos necesarios para sostener la vida cotidiana. “Trabajamos con pacientes que salen de una internación, están estabilizados y los mantenemos durante un año y medio. Pero no trabajamos solamente con el paciente. También acompañamos a la familia para poder sobrellevar todo lo que viene viviendo”, explicó Palavecino.
Una banda que encontró su propia voz
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la presentación de Knock Out. Sus integrantes subieron al escenario para interpretar canciones que ellos mismos escriben, una experiencia que permite transformar vivencias, creatividad y trabajo grupal en una producción artística compartida.
La propuesta musical convive con otras actividades que apuntan a recuperar habilidades, fortalecer vínculos y generar herramientas para desenvolverse en distintos espacios sociales.
También el teatro ocupa un lugar destacado. Durante la jornada se presentó un adelanto de la obra que el grupo prepara para el cierre del año, mientras que los integrantes del taller de jardinería confeccionaron souvenirs que fueron entregados a quienes participaron del encuentro.
Para Palavecino, cada una de estas propuestas tiene un mismo objetivo: abrir puertas. “Abrir las puertas y salir a la sociedad es lo más grande que podemos hacer desde el Hospital de Día”, sostuvo.
El dispositivo, ubicado en calle La Madrid al 1400, también cuenta con consultorios externos, recibe a estudiantes y pasantes en instancias formativas y desarrolla telemedicina durante toda la semana para mantener la comunicación con equipos y pacientes de localidades de la alta montaña y otros lugares de difícil acceso.
Mostrar capacidades, derribar prejuicios
La doctora Alicia Pereyra, subdirectora del Hospital Obarrio, destacó el valor de que estas experiencias puedan desarrollarse puertas afuera de la institución. “Estamos muy contentos de estar acá, donde se presentan todas las actividades que realizan los usuarios del Hospital de Día. Es una muestra muy interesante porque permite dar a conocer a la comunidad la capacidad que tienen estas personas”, expresó.
La profesional remarcó que las distintas expresiones artísticas permiten visibilizar los procesos de rehabilitación y, al mismo tiempo, generar espacios de interacción con la sociedad. “Es importantísimo visibilizar la rehabilitación a través de distintas expresiones como la música, el teatro y la expresión corporal, y sobre todo mostrar todo lo que son capaces de lograr y hacer”, señaló.
En la misma línea, la doctora Mónica González, directora de Salud Mental de la provincia, puso en valor el trabajo sostenido que realizan los usuarios junto a los profesionales y talleristas. “Estas actividades dan cuenta del trabajo que viene realizando el Hospital de Día, donde los usuarios tienen una participación activa y pueden exponer lo que vienen haciendo durante diferentes momentos del año”, explicó.
González destacó que el desafío consiste en acompañar a personas con padecimientos de salud mental para que puedan desarrollar sus capacidades y formar parte de los diferentes ámbitos de la vida comunitaria. “Si bien tienen un padecimiento crónico, buscamos integrarlos a la sociedad, que puedan mostrar todo lo que saben hacer y lo que vienen aprendiendo junto a los profesionales y talleristas”, afirmó.
La directora de Salud Mental señaló además que estos espacios permiten pensar en nuevos caminos de capacitación, participación comunitaria y reinserción profesional, entendiendo que la rehabilitación no termina dentro de una institución, sino que también se construye en los vínculos y en la posibilidad de ocupar un lugar activo en la sociedad.
La escena final de la jornada sintetizó ese propósito: un teatro abierto para recibir a quienes habitualmente son vistos desde su padecimiento, pero que esta vez fueron reconocidos por lo que crean, interpretan y son capaces de hacer.
Porque detrás de cada canción de Knock Out, de cada escena teatral y de cada trabajo realizado en el taller de jardinería hay algo más que una actividad terapéutica. Hay personas recuperando espacios, construyendo vínculos y demostrando que la salud mental también se trabaja cuando la comunidad abre sus puertas.

















