Salud Pública promueve una mirada integral sobre la dislexia y el aprendizaje
En el marco del Día de la Dislexia, el Ministerio de Salud Pública de Tucumán, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, destaca la importancia de reconocer de manera temprana las dificultades específicas del aprendizaje y brindar a niños y adolescentes las herramientas necesarias para desarrollar plenamente sus capacidades. Con el acompañamiento del gobernador Osvaldo Jaldo, la cartera sanitaria sostiene una mirada integral que contempla la detección, el abordaje interdisciplinario y el acompañamiento de las familias y las instituciones educativas.
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente los procesos vinculados con la lectura y la escritura. Puede manifestarse en el reconocimiento de palabras, la relación entre las letras y sus sonidos, la fluidez lectora, la escritura y la ortografía. Sin embargo, su presencia no tiene relación con el nivel de inteligencia de la persona.
Desde el equipo de CEPANI, la licenciada en Fonoaudiología y profesora de Educación Especial, María Eugenia Terán, explicó que comprender esta característica resulta fundamental para acompañar adecuadamente a quienes presentan dislexia y evitar que las dificultades escolares sean interpretadas de manera equivocada. “Cuando un niño tiene dislexia no significa que sea menos inteligente. Las personas con dislexia pueden aprender y desarrollar capacidades de la misma forma que cualquier otra persona, pero pueden requerir métodos y apoyos de aprendizaje diferentes”, señaló.
La profesional explicó que una de las principales áreas comprometidas es el procesamiento del lenguaje, particularmente la denominada conciencia fonológica, que permite identificar, diferenciar y relacionar los sonidos con las letras. Por este motivo, pueden aparecer dificultades para reconocer rimas, separar palabras en sílabas, identificar sonidos o segmentarlos.
Estas características pueden traducirse en una lectura más lenta, dificultades para reconocer palabras con precisión o errores durante la escritura y la organización de las letras. La dislexia suele manifestarse desde los primeros años de escolaridad y puede acompañar a la persona durante toda su vida, aunque un abordaje adecuado permite desarrollar estrategias que favorecen significativamente el desempeño cotidiano y académico.
La detección temprana es fundamental
Terán remarcó la importancia de trabajar desde el nivel inicial sobre las habilidades relacionadas con la conciencia fonológica, debido a que constituyen una de las bases para el posterior aprendizaje de la lectoescritura.
En este sentido, la articulación entre los equipos de salud, las familias y las instituciones educativas cumple un papel fundamental. La identificación de señales de alerta permite establecer estrategias de acompañamiento y, cuando corresponde, realizar las intervenciones necesarias de manera oportuna. “El niño va a requerir apoyo, pero con las estrategias de aprendizaje adecuadas, adaptaciones y acompañamiento puede desenvolverse muy bien en su vida cotidiana y en sus estudios”, explicó la especialista.
La profesional también hizo hincapié en que la dislexia no debe ser considerada una enfermedad ni una dificultad que pueda resolverse simplemente con un mayor esfuerzo. Se trata de una condición que requiere comprensión y herramientas específicas para que cada persona pueda desarrollar su potencial.
Acompañar también es cuidar
Además de las dificultades vinculadas directamente con la lectura y la escritura, la especialista destacó la importancia de cuidar la autoestima de los niños y evitar que las dificultades escolares se conviertan en una fuente de frustración o inseguridad. “Aprender de una manera distinta no significa aprender menos. Detrás de cada dificultad hay un niño que tiene capacidad y mucho potencial”, afirmó Terán.
Desde esta perspectiva, acompañar implica reconocer las posibilidades de cada niño, brindar confianza y generar las condiciones necesarias para que pueda aprender de acuerdo con sus propias características.
La dislexia no define a una persona ni limita su capacidad para aprender. Por el contrario, el acompañamiento adecuado permite transformar las dificultades en oportunidades para desarrollar nuevas estrategias y favorecer una trayectoria educativa plena.
En este Día de la Dislexia, el Ministerio de Salud Pública reafirma la importancia de una mirada integral, respetuosa y temprana, que permita comprender las diferentes maneras de aprender y garantizar el acceso a los apoyos necesarios. Porque enseñar de otra manera también es una forma de acompañar, incluir y cuidar.
